miércoles, 20 de mayo de 2009

LUISA ALVAREZ DE TOLEDO - DUQUESA ROJA


Luisa Isabel Álvarez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia y conocida popularmente como la Duquesa Roja, ha fallecido en su residencia de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).


Fotografía de archivo (26/11/1969) de Luisa Isabel Alvarez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia y conocida popularmente como la Duquesa Roja, que ha fallecido a los 72 años en su residencia de la localidad de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). - EFE. Artículo de Público.

Luisa Isabel Álvarez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia y conocida popularmente como la Duquesa Roja, ha fallecido hoy a los 72 años en su residencia de la localidad de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), según ha informado el Ayuntamiento sanluqueño a través de un comunicado.

El Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda y la Fundación Ducal Medina Sidonia han lamentado “la irreparable pérdida de la Excelentísima Señora Duquesa de Medina Sidonia, Luis Isabel Álvarez de Toledo y Maura”.

Fuentes municipales ha precisado que el entierro tendrá lugar el próximo domingo 9 de marzo, aunque falta por concretar la hora, debido a que muchos familiares y amigos de la fallecida residen fuera de España.

Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura, Duquesa de Medina-Sidonia, conocida popularmente como la “Duquesa Roja” por su rechazo al régimen franquista, nació en Estoril (Portugal) el 18 de agosto de 1936.

Sus padres, exiliados en Estoril, pertenecían a una de las familias españolas de mayor linaje. Era hija de Joaquín Álvarez de Toledo y Carmen Maura, biznieta del estadista Antonio Maura, tras la muerte de su padre, el 11 de diciembre de 1955, recibió el título oficial de Duquesa de Medina Sidonia, uno de los más antiguos de España, ya que se remonta a 1297.

Su formación autodidacta fue reforzada por las enseñanzas de su abuelo, Gabriel Maura, y las primeras enseñanzas del colegio del Sagrado Corazón.

Desde joven sintió una marcada afición por los estudios históricos basados en la heráldica y en obras incunables.

En 1967, un año después del accidente nuclear de Palomares (17 de enero de 1966), encabezó una manifestación reivindicativa, en la que defendía a los labradores de su derecho a indemnización como propietarios de las tierras contaminadas.

Este hecho le supuso un procesamiento y posterior encarcelamiento, que se mantuvo desde el 28 de marzo de 1969 a noviembre del mismo año, cuando fue liberada tras aplicársele el decreto-ley de amnistía.

La publicación de su novela “La huelga”, en 1968, le llevó a un nuevo proceso, esta vez instruido por un juzgado militar.

Volvió del exilio en 1976

Los dos incidentes anteriores le indujeron a autoexiliarse en Hasparren durante siete años, regresando a España en 1976 y volviendo a ser detenida en su casa de Mortera, bajo la acusación de violencia hacia los agentes de la autoridad, por lo que fue condenada a seis meses de prisión, que cumplió en libertad condicional.

Tras este último incidente, se instaló definitivamente en su casa ducal de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), un palacio del siglo XVI, donde se ha dedicado a estudiar y catalogar los legajos y documentos antiguos que poseía, unos seis millones, que lo convierten en el archivo privado más importante de Europa.

La duquesa de Medina Sidonia es autora de numerosos artículos en diversas revistas españolas y europeas, sobre todo francesas, entre ellas “Sábado Gráfico” y “Reporter”.

Además de “La huelga”, es autora de las novelas “La base”, “La cacería” y “My prision”; de las memorias sobre la cárcel y, “Palomares”.

En 1992 publicó “Historia de una conjura” y “No fuimos nosotros” en el que la duquesa afirma que el continente americano no fue descubierto por Colón, sino que ya se conocía y se comerciaba con él mucho antes de 1492.





La valiosa herencia de Luisa Isabel Álvarez de Toledo, duquesa de Medina Sidonia, va a dar que hablar en los próximos meses debido a su matrimonio con su secretaria dos horas antes de morir.

La conocida como duquesa roja, por su defensa de causas nada aristocráticas a lo largo de su vida, falleció el pasado 7 de marzo en su residencia de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), a causa de una neumonía. Tenía 71 años. En el lecho de muerte contrajo matrimonio con su secretaria desde hace 25 años, Liliana María Dahlmann, según se supo esta semana.Esta mujer de ascendencia alemana fue nombrada en 2005 secretaria vitalicia de la Fundación Casa de Medina-Sidonia, que aglutina casi todos los bienes de la duquesa, sobre todo los valiosísimos documentos históricos, y asume ahora la presidencia vitalicia, según quedó establecido en esa fecha. Pero a la duquesa roja le debió de parecer que no estaba todo bien atado, y acabó casándose con ella.

Según informa hoy El País, la duquesa no se hablaba con sus tres hijos, con los que incluso pleiteaba en los juzgados por cuestiones de propiedad. Ahora lo ha dispuesto todo para que éstos apenas reciban nada de su legado. Casi todo está en la Fundación, y de lo que queda fuera sólo tendrían derecho, además de los títulos nobiliarios, a la legítima, parte de la cual disfrutaría mientras viviese la viuda de la duquesa. Si esto es así, se avecina un litigio por la herencia, según se comenta en Sanlúcar de Barrameda.

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