lunes, 15 de junio de 2009

Las Legiones

26 de abril de 2009
El sueño del último emperador


Estaban tan a la vista que nadie reparó en ellos. Me refiero a los herederos del Imperio Romano. ¿O debería decir al propio Imperio? Usted conoce al presente Emperador, lo ha visto muchas veces en TV y su poder es muy, muy grande. Le llaman “Pontifex Maximus”, como a Julio César y sus sucesores. Siguen hablando en latín, visten como los antiguos romanos del Siglo V y están organizados de la misma manera. Lástima que ya no tengan Legiones, ¿o me estoy equivocando?

Me estoy refiriendo al Sumo Pontífice Benedicto XVI y a la Iglesia Católica Apostólica ROMANA.

El emperador romano Constantino tuvo un sueño. Antes de la batalla escuchó “in hoc signo vincit” (con este signo vencerás) y vio la Cruz. En realidad lo que vio fue un futuro genial para un Imperio que se desmoronaba. No quedaban ya ninguna de las virtudes que elevó a Roma a ser un Imperio milenario, sólo los ritos caducos y la estructura: una cáscara hueca. Tenía que aglutinar a su imperio como fuera, y ¿qué mejor que la nueva religión cristiana? Naturalmente, controlada por él. Con lo que no contaba es que esta nueva religión iba a ir ocupando las estructuras de poder que el moribundo imperio abandonaba. Su Pontífice, con sede en Roma como los césares, iba a tomar el relevo de la influencia imperial. Durante siglos, el papado fue el Rey de Reyes, quien validaba los reinados de los monarcas. El mismo Napoleón, procedente de la Revolución, se hizo coronar por el Papa. La estructura jerárquica del clero, el calendario, las vestimentas, los ritos, todo es romano hasta la médula.

Si por un momento olvidamos todo lo referente a la fe cristiana, todo cuadra. Hasta los territorios donde triunfó la “herejía” de Lutero son los mismos de los “bárbaros”, al norte del río Rhin y la escasamente romanizada Britannia.

Constantino fundó otra capital para el Imperio, Constantinopla. Esta ciudad fue la última del Imperio romano tras su asalto por Mohamend II en 1453, poco antes de la toma de Granada por Isabel y Fernando en 1492. La historia del imperio romano de oriente y su metamorfosis en religión ortodoxa es muy similar al caso romano, sólo que el Basileus vive en Moscú y le llaman Patriarca de Todas las Rusias.

Ave, caesar Benedictus XVI, Internet te saluta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario