jueves, 22 de julio de 2010

Solidaridad con la Ley de Arizona

Países se solidarizan contra ley de Arizona Ginebra


Once países firmaron ayer en Ginebra, Suiza, a instancias de México, una declaración en la que muestran su preocupación y condena por la ley de Arizona, la cual consideran que tiene un “espíritu racista, xenófobo y contrario a la inmigración de cualquier tipo”.

Los países signatarios fueron, además de México, Uruguay, Panamá, Ecuador, Bolivia, Guatemala, Cuba, Turquía, Senegal, Micronesia y Chile.

“Queremos agradecer a los países signatarios su colaboración en la lucha por la derogación de esta ley xenófoba y racista”, manifestó ayer en Ginebra el vicepresidente del Parlamento de México, Felipe Solís Acero, al final de la Asamblea de Presidentes de Parlamentos, que tuvo lugar en esa ciudad helvética los últimos tres días.

Además de lamentar el “espíritu en contra de la inmigración en general y de la irregular en particular”, la declaración reconoce los “esfuerzos” del presidente de EE. UU., Barack Obama, por “su compromiso personal en impulsar una reforma migratoria integral”.

La Ley SB 1070, aprobada en abril último por Arizona y que entrará en vigor el 29 de julio, permite a las fuerzas de seguridad estatales detener a cualquier sospechoso de no tener regularizado su estatus migratorio.

A iniciativa de México, 11 delegaciones —entre las más de cien presentes en Ginebra— y el presidente de la Asamblea Parlamentaria de Europa, el turco Mevlüt Çavusoglu, firmaron el documento, que insta a la comunidad internacional “a alzar su voz contra la ley de Arizona y cualquier otra medida discriminatoria”.

MARIHUANA EN CALIFORNIA -

Aprueban producción industrial de marihuana


WASHINGTONEl concejo de la ciudad de Oakland, en California, aprobó un plan que permitirá el cultivo industrial a gran escala de marihuana y su comercialización.

El cuerpo político tomó esta decisión la medianoche del martes último, por cinco votos contra dos y una abstención; esta permitirá la producción, el procesamiento y el empaquetado de la yerba.

Al final se impuso el criterio de quienes ven en la resolución una importante fuente de ingresos y empleos para esa ciudad.

La decisión se adoptó después de un largo debate en el que representantes de los pequeños cultivadores se quejaron de que estos tradicionales productores iban a quedar relegados del negocio.

Según informa el diario The San Francisco Chronicle, los concejales tomaron en cuenta los temores de los cultivadores de cannabis en pequeña escala y prometieron que antes de fin de año establecerán reglas más específicas para las plantaciones pequeñas y medianas.

El Gobierno de Estados Unidos calcula que la producción de marihuana en ese país creció de casi mil toneladas en 1981 a unas 10 mil en el 2006.

El sitio Drugscience.org precisa que la producción nacional de marihuana tiene un valor de unos US$35 mil 800 millones.

El crítico más influyente de las nuevas normas fue Steve DeAngelo, propietario del Centro de Salud Harborside de Oakland, el mayor dispensario de marihuana médica en ese país.

Su clínica compra marihuana de unos 500 cultivadores pequeños, por lo cual Harborside ofrece alrededor de cien variedades de esa yerba en cualquier momento.

Alejandro Rozitchner

afondo
El filósofo Alejandro Rozitchner reflexiona sobre una de las muchas costumbres argentinas: el refunfuñeo permanente o la "mentalidad taxista".

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Este es el artículo que escribió el filósofo para Yahoo, ( y cobró bien seguramente ) y que reproducimos completo, porque no tiene desperdicio:



"Me tiene cansado, harto, la tendencia argentina a producir un efecto de falsa inteligencia a través de la crítica. El ejercicio uno de la mente nacional, su función elemental, su abc, su leche de pecho, sus palotes elementales, es el arte de la objeción, la formulación de una crítica o una sospecha, el señalamiento del punto en el que alguna cosa no anda o no va a andar. Sí, es la "mentalidad taxista" (suena como marxista, se le parece, pero es otra forma de impotencia, de estilo nacional).

"Me refiero al canalla normal, que prefiere descreer y siente que así es piola. Al que hace mohines de reparo y descreimiento, al escéptico natural, al que cultiva su fe en el fracaso como si fuera algo profundo. No, claro, no somos todos así. Sí, hay mucho argentino y argentina inteligente de modo más verdadero, capaz de lidiar con complejidades sin tirar al chico con el agua sucia, pudiendo ejercer el arte del hacer, del buscarle la vuelta, del querer vivir aunque el mundo no sea fácil. Hay muchas personas que viven su vida dando sus batallas, sin dejarse llevar por este vicio compulsivo de la crítica. No se engañan, saben quién trabaja y quién miente, quién sólo critica y quién aporta. Quién tiende a mentir y a tapar sus mentiras con enojos (sí, hablo de los Kirchner y de sus manipulaciones constantes, de la información, la economía y la justicia), y quién tiende a generar condiciones de crecimiento reales.

"El crítico cree que, como la realidad no es como él querría que fuera, su capacidad debe expresarse señalando el error presente en las cosas. Mientras más error señale, más inteligente se cree. Si no puede afirmar nada, si logra descreer de todo, de todo absolutamente, anular todas las opciones, ver detrás de cada cosa una trampa, una amenaza, una mala fe escondida, se siente un genio. Y muchos lo festejan como tal. Es una inteligencia que mide su fuerza a partir de su poder destructivo. Para quienes viven en esta costumbre patológica, el inteligente es ese descontento criticón, cuyos aires de superioridad no tienen relación con ningún logro o aporte real, pero que hace creer a los demás que tiene un potencial tremendo. Nunca se verifica ese potencial, aunque tanta capacidad para detectar fallas hace suponer una inteligencia prodigiosa. Gran malentendido.

"Gran malentendido, porque esa posición defensiva y arrogante no produce nunca nada. O sí, produce: desazón, desencuentro, amargura, escepticismo, aislamiento, inhibición, depresión, falta de vitalidad, pérdida de vida, de sentido, desprecio de las posibilidades plásticas de la realidad. Prefiero a los boludos que tratan de hacer cosas y se equivocan (a los inocentes, tan criticados, que se animan a confiar, a crear, a buscar, a entregarse a la vida sin medir todos sus pasos constantemente) que a esos inteligentes sin inteligencia, a esos críticos pretenciosos y carentes de vitalidad.

"Todo ciudadano que se precie tiene opiniones formadas acerca de cómo tendrían que ser las cosas, aunque luego no sea capaz de producir aporte alguno. Vivimos cultivando el arte de la objeción, señalando siempre frente a cada fenómeno el punto en el que este falla o podría fallar, como si eso fuera pensar, como si eso fuera ser inteligente: no lo es. Ese uso del pensamiento dista mucho de ser una aplicación valiosa, es más bien una estrategia de empobrecimiento constante, de negación de la realidad, una forma de querer siempre estar en otro lado y en otro momento, una manera de hurtarse y de no ser. Claro, por esa vía te salvás de equivocarte, pero porque te salvás de algo mucho más importante: de vivir.

"Un claro ejemplo de esta mediocridad crítica es la mayoría de las intervenciones en los foros de Internet, o incluso en los comentarios en los blogs o en los artículos como éste. Hay un cardumen de maledicientes que no tienen otra cosa que hacer con sus vidas que basurear resentidamente todo lo que no huela tan mal como su mundo interno. Seguramente no son capaces de generar ideas, ni textos, ni acciones, ni proyectos, simplemente se desquitan tirando tierrita encima de las posibilidades ajenas.

"La visión de la crítica como suprema inteligencia avala tales costumbres como si fueran un aporte. No lo son. Aporte es sumar, con inteligencia, valor. No es sospechar, es construir; no es seguir diciendo lo que no se quiere, es animarse y poder decir qué cosa sí se quiere y colaborar con el logro de la cosa señalada. No digas más que es lo que no hay que hacer, tratá de decirme qué sí te parece bien. Y no te olvides del cómo, si bien tiene que ser un cómo realista: no te escudes en el sueño utopista, que sirve para escribir poemas malos pero no suma nada en el mundo de la vida real.

"El gobierno nacional cree en esta inteligencia crítica, en esta falsa inteligencia impotente, y recolecta adhesiones en quienes padecen de su misma impotencia creativa. Viven a costa de sus enemigos, sólo se orientan existencialmente peleando contra alguien a quien poder llamar "malo". Sin ese recurso no saben qué hacer, ni quiénes son, ni qué quieren, ni cómo se llaman. Es un mal nacional, tenemos que aprender a ser de otra manera".

jueves, 15 de julio de 2010

Mundo bipolar - el conflicto del Oriente Medio

La creación del Estado de Israel, factor de conflicto en el mundo bipolar:



Historia de la Creación del estado Judío

Un nuevo e importante factor de conflicto en las relaciones Oriente-Occidente fue el final del mandato británico en Palestina y la fundación del Estado de Israel en parte de ese territorio, donde se había refugiado una gran cantidad de judíos con motivo de la persecución nazi. Desde hacía varios años, Inglaterra se había mostrado favorable al sionismo (doctrina que postulaba la unión de los judíos en una sola nación) y había prometido a los judíos les sería otorgado un territorio para que establecieran su nación en tierras palestinas, las que, de acuerdo con la particular tradición histórica judía, les pertenecían como herencia de sus antepasados que las habían habitado en tiempos remotos.

En diciembre de 1947, la Asamblea General de la ONU aprobó un plan que establecía la partición de Palestina en dos Estados independientes,
uno árabe y otro judío, y de una zona internacional en la ciudad de Jerusalén bajo control de las Naciones Unidas, con una unión económica entre las tres entidades. El plan fue inmediatamente aprobado por los judíos y rechazado por los árabes, situación que generó serios enfrentamientos entre ambas comunidades. La creación del Estado judío en tierras palestinas, al causar la expulsión de los pueblos árabes radicados en ellas, creó uno de los más graves conflictos en la política mundial del siglo XX.

El 14 de mayo de 1948, cuando los británicos pusieron fin a su mandato y abandonaron Palestina, fue proclamada la fundación del Estado de Israel. En seguida, estalló la guerra entre el nuevo ejército de israelí y los árabes de Egipto, Líbano, Siria, Irak y Transjordania, que atacaron el territorio del nuevo Estado sionista. Esta guerra, que sería la primera de una serie de enfrentamientos armados en la región, se prolongó hasta enero de 1949 y finalizó con la victoria de Israel que consolidó su posición y obtuvo más territorio que el previsto en el plan de partición propuesto por la ONU.

La derrota de Palestina ante Israel dio motivo para que los árabes se sintieran defraudados y traicionados no sólo por los países occidentales aliados de Israel, sino también por los dirigentes árabes incapaces de enfrentarse a su enemigo y sospechosos de connivencia con el imperialismo occidental. Todo ello fue el “caldo de cultivo” donde se gestaron los movimientos populares y revolucionarios árabes a partir de esa fecha, dando origen al panarabismo (unión de todos los pueblos árabes), movimiento de lucha para la liberación de los territorios palestinos.

Por otra parte, la riqueza petrolera de los Estados árabes habría de constituir un elemento más de discordia en aquel conflictivo territorio, en donde el panarabismo se fue perfilando como contrario al bloque occidental. La segunda guerra árabe-israelí ocurrió entre octubre y noviembre de 1956, conocida como la Guerra de Suez, originada por las acciones emprendidas por el presidente egipcio Gammal Abdel Nasser, cuya orientación naciona­lista y revolucionaria lo llevó a enfrentarse a la Gran Bretaña. En julio de ese año, en relación con las necesidades económicas para la construcción de la presa de Assuán, Nasser decretó la nacionalización del Canal de Suez e indemnizó a los propietarios ingleses y franceses para proceder después a prohibir el paso de los barcos israelíes por el Canal. Esas acciones preocuparon seriamente a los gobiernos de Inglaterra y Francia, ante el temor de que Nasser suspendiera los embarques de petróleo que sus países importaban utilizando como vía el Canal de Suez.

Este hecho provocó que Gran Bretaña, Francia e Israel atacaran militarmente a Egipto el 29 de octubre de 1956; con la respuesta armada de este país, dio comienzo la segunda guerra árabe-israelí. Ante la gravedad de la situación en Medio Oriente, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió en una sesión de emergencia en la cual se acordó exigir a los países invasores su retiro de Egipto. Bajo la presión de la ONU y sin haber logrado el apoyo de Estados Unidos en este con­flicto, ingleses y franceses se retiraron en diciembre de 1956, de manera que la zona del Canal quedaba bajo vigilancia de las Naciones Unidas. Este fracaso de las potencias occidentales en el Medio Oriente resultó en beneficio de la Unión Soviética, que aprovechó la situación para intervenir en la política de esta conflictiva región brindando a Egipto ayuda económica y militar para la construcción de la presa de Assuán, con lo cual se fortaleció la posición de Nasser.

Como era de esperarse, pronto intervino el gobierno de Estados Unidos para contrarrestar el dominio soviético. A principios de 1957 fue promulgada la Doctrina Eisenhower, que implicaba un programa de asistencia económica y militar ofrecido por el gobierno estadounidense a los países del Medio Oriente. Ese mismo año, este programa fue adoptado por Líbano, Libia, Turquía, Irak, Israel, Túnez y Sudán, y eso permitió a Estados Unidos participar en los conflictos que ocurrieran en la región. De esta manera, el conflicto árabe-israelí constituyó un factor más de discordia entre los dos bloques, poniéndose en peligro la paz mundial cada vez que la animosidad volvía a cobrar füerza ante los renovados intentos de los pueblos palestinos por recuperar los territorios cedidos a Israel en 1948.

Con el apogeo del nasserismo, la difícil situación entre los Estados Árabes e Israel, estabilizada en 1957, se deterioró de nuevo a partir de 1962 hasta desembocar, en junio de 1967 en la tercera guerra árabe-israelí, llamada la Guerra de los Seis Días, que terminó con una espectacular victoria de los israelíes, quienes ocupan los territorios árabes del Sinaí, Gaza, Golán y Cisjordania, arrebatados a Egipto, Siria y Jordania.

Tras la tercera guerra, los israelíes se afirman en los territorios ocupados y las actividades bélicas quedan limitadas a las acciones de los palestinos contra Israel desde los países árabes vecinos. En Egipto, el presidente Anwar al-Sadat, sucesor de Nasser tras la muerte de éste en 1970, replantea un nacionalismo más conservador y a favor de Occidente, en tanto que en la región se intensifican las presiones derivadas de la pugna Oriente—Occidente. En octubre de 1973, la situación de conflicto lleva a la cuarta guerra árabe-israelí —la Guerra del Yom Kippur— en Suez y el Golán, que tendría repercusiones muy negativas para el destino económico de los países industrializados importadores de petróleo.

Por otra parte, esta crisis representa el retroceso de la URSS en la región y el aumento de la influencia de Estados Unidos, bajo cuyo patrocinio no sólo se reorienta la política de Sadat, sino se inician las negociaciones que llevan a resultados reales y a acuerdos entre Egipto e Israel, enmarcados en el giro que toma el Próximo Oriente a mediados de los años setenta.

Principales fechas del conflicto entre israelíes y palestinos:

9 de noviembre de 1947.- La ONU aprueba el Plan de Partición de Palestina.
El proyecto prevé la creación de dos Estados, uno judío y otro árabe, mientras que Jerusalén y sus alrededores quedan bajo administración internacional.

14 mayo de 1948.- Se proclama el Estado de Israel, pero los países árabes no aceptan su existencia y comienza la primera guerra árabe-israelí.

24 de febrero de 1949.- Termina la primera guerra árabe-israelí.
Israel amplia su territorio; Cisjordania, que incluye Jerusalén Oriental, queda en manos del reino de Transjordania, mientras que la franja de Gaza queda bajo control militar egipcio.

En 1950, el reino de Transjordania cambia su nombre por el de Jordania y se anexiona Cisjordania.

Del 5 al 10 de junio de 1967.- Guerra de los Seis Días, Israel se anexiona el Sinaí egipcio, Cisjordania y los Altos del Golán sirios.


6 de octubre de 1973.- Siria y Egipto atacan a un desprevenido Israel. Comienza la Guerra del Yom Kippur (fiesta judía), que concluye poco después con la victoria de Israel, si bien queda dañada la imagen de que un Ejército invencible.

27 de marzo de 1979.- Israel y Egipto firman los Acuerdos de Camp David por los que se devuelve el Sinaí.

6 de junio de 1982.- Israel invade El Líbano con el pretexto de expulsar a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).


10 de noviembre de 1987.- Comienza la primera Intifada o revuelta popular palestina.

Del 30 oct al 3 de noviembre de 1991.- Se celebra en Madrid la Conferencia de Paz que marca el principio del entendimiento entre israelíes y palestinos.

13 de septiembre de 1993.- El primer ministro israelí, Isaac Rabin, y el líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yaser Arafat, firman en Washington una Declaración de Principios que se basa en los acuerdos negociados en secreto en Oslo y que otorga la autonomía para Gaza y Jericó.

25 de febrero de 1994.- Un colono judío mata a 30 palestinos en la mezquita de la Tumba de los Patriarcas, en Hebrón.

3 de abril de 1994.-El Ejército de Israel comienza el repliegue de Jericó y Gaza, al tiempo que se reanudan en El Cairo las negociaciones, suspendidas tras la matanza de Hebrón.

4 de mayo de 1994.- El primer ministro israelí, Yizahk Rabin, y el presidente palestino, Yasir Arafat, firman en El Cairo la puesta en marcha de la autonomía palestina.

1 de julio de 1994.- El líder palestino, Yasir Arafat, llega a Gaza tras 27 años de exilio.

19 de octubre de 1994.- 23 personas mueren en un atentado suicida de Hamás en Tel Aviv.

28 de septiembre de 1995.- El primer ministro israelí, Yizahk Rabin, y el líder palestino, Yasir Arafat, firman en Washington ante la presencia del presidente estadounidense, Bill Clinton, el denominado Oslo II o Acuerdo de Taba.


4 de noviembre de 1995.- El primer ministro israelí, Yizahk Rabin, es asesinado por un radical judío.

27 de diciembre de 1995.- Después de 30 años de ocupación el Ejército completa la evacuación de seis ciudades palestinas, aunque se pospone la retirada de Hebrón.

20 de enero de 1996. Yasir Arafat gana las elecciones en la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

Del 25 al 29 de septiembre de 1996.- El Ejército de Israel reprime con dureza las protestas por la apertura del túnel de los Asmoneos, en Jerusalén Oriental. Los enfrentamientos causan ochenta muertos, en su mayoría palestinos, y más de mil heridos.

25 de julio de 2000.- Fracasan las negociaciones entre el primer ministro israelí, Ehud Barak, y el presidente palestino, Yasir Arafat, reunidos desde el día 11 de julio en Camp David, bajo la mediación del presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.

28 de septiembre de 2000.- Ariel Sharon visita la Explanada de las Mezquitas, en Jerusalén oriental, lo que provoca el estallido de la segunda Intifada palestina.

Diciembre de 2001- Sharon decreta el confinamiento en Ramala del presidente palestino, Yasir Arafat, a quien hace responsable de la ola de atentados.

16 de junio de 2002.- Israel comienza la construcción de un muro de separación entre palestinos e israelíes de más de 400 kilómetros y que discurre por territorio ocupado de Cisjordania. Miles de palestinos quedan aislados y cientos de olivos arrasados. Más tarde el Tribunal de Justicia de La Haya lo declarará ilegal.

17 de mayo de 2003.- El primer ministro israelí, Ariel Sharon, y su colega palestina, Mahmud Abás (Abu Mazen), se reúnen para hablar sobre un nuevo plan de paz denominado "Hoja de ruta" auspiciado por la comunidad internacional.

11 de noviembre de 2004.- Muere en Francia Yasir Arafat después de varios días en coma.

9 de enero de 2005.- Abu Mazen gana las elecciones para sustituir a Yasir Arafat como presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

La guerra de Corea

La Guerra de Corea fue un conflicto bélico librado en la península de Corea desde junio de 1950 hasta julio de 1953. Se inició como una guerra entre Corea del Sur (República de Corea) y Corea del Norte (República Democrática Popular de Corea), después de que esta última invadiera los territorios de la primera.

El conflicto rápidamente se convirtió en una guerra internacional limitada que involucró a Estados Unidos y a otras 19 naciones. Desde un punto de vista general, la guerra de Corea fue un enfrentamiento derivado de la Guerra fría.


Los motivos de Corea del Norte para invadir Corea del Sur tuvieron que ver con la frontera establecida entre ambas repúblicas en el paralelo 38, así como con las propias circunstancias internacionales. Al contrario de lo afirmado en la época, Corea del Norte aparentemente atacó a Corea del Sur sin conocimiento de la Unión Soviética ni de la República Popular China.

La Unión Soviética, que esperaba la guerra en un momento posterior, boicoteó la acción de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cuando se produjo el ataque. El gobierno comunista de China, mientras tanto, esperaba invadir la isla de Taiwan sin que Estados Unidos respondiera militarmente

Corea Primer Conflicto Tipo en la Guerra Fría:
En 1950 surgiò en Asia un nuevo conflicto que se convirtió en la primera acciòn bèlica en la que se enfrentaban fuerzas armadas de los dos bloques en una situación de crisis con potencial para provocar una nueva conflagración mundial aún más peligrosa por la amenaza de la bomba atómica.

La Guerra de Corea tuvo su origen en el avance soviético sobre los territorios del Lejano Oriente, avance que se había visto favorecido con el triunfo de los comunistas en la Revolución China, y con la posterior alianza que el nuevo gobierno de China Popular dirigido por Mao Zedong estableció con los rusos, uniendo sus fuerzas para extender el comunismo en territorio asiático, a partir del vecino territorio de Corea. Como se recordará, al terminar la Segunda Guerra Mundial, ese territorio había sido dividido en dos zonas: la del Norte, reconocida por la Unión Soviética, y la del Sur apoyada por Estados Unidos; el 25 de junio de 1950, el ejército norcoreano invadió a Corea del Sur en una clara provocación contra el dominio estadounidense en esa región.

El gobierno de Estados Unidos tuvo una reacción inmediata ante la agresión, por la amenaza que ésta representaba para las posesiones de este país en el Lejano Oriente, y el mismo día 25 el presidente Truman ordenó al general MacArthur que proporcionara a Corea del Sur la ayuda necesaria y la debida protección militar. La ONU intervino también de

inmediato a través del Consejo de Seguridad, para protestar en contra de la agresión comunista y, apro­vechando que el delegado soviético no asistió a la convocatoria del Consejo, dio su respaldo a los esta­dounidenses, quienes, actuando bajo la bandera de la ONU dirigieron y costearon económicamente las operaciones en defensa de Corea del Sur, en tanto que el gobierno de China Popular intervenía a favor del ejército norcoreano, apoyado a su vez por la Unión Soviética. El problema era demasiado grave; en un principio dominaron los ejércitos norcoreanos, pero en noviembre de 1950 las fuerzas estadounidenses lograron avanzar hacia la frontera de Manchuria, desde donde fueron obligadas a retro­ceder varios kilómetros al sur del paralelo 38.

Sin embargo, durante los primeros meses de 1951 las tropas de la ONU se abrieron paso hasta la ciudad de Seúl, mientras que en el flanco oriental, varias unidades de marines estadounidenses lograban expulsar hacia el norte a las fuerzas chinas. Fue entonces cuando el general MacArthur expresó al gobierno de su país la opinión de que la lucha debía extenderse más allá de la frontera con China, aun con el riesgo de verse implicados en una guerra con la Unión Soviética. MacArthur conside­raba que era la ocasión propicia para derrotar definitivamente al comunismo, y hasta llegó a plan­ear la utilización de un ataque atómico si la situación así lo requería. Pero el gobierno estadounidense desaprobó esos proyectos, temeroso de enfrentar la responsabilidad de desencadenar un nuevo conflicto mundial, y releyó de su puesto al general MacArthur.

La Guerra de Corea habría de continuar dos años más, durante los cuales el conflicto parecía no tener solución, a pesar de la insistencia de los países aliados al bloque occidental para dar fin a una guerra que ponía en grave peligro a la paz mundial, e incluso a la vida humana en la Tierra. Durante ese tiempo se dieron cambios de gobierno en ambas superpotencias.

En enero de 1953, el general republicano Dwight Eisenhower tomó posesión de la presidencia de Estados Unidos, y en el mes de marzo moría Stalin, quien fue sustituido por Gheorghi Malenkov como jefe de gobierno de la Unión Soviética, con lo que se inició un cambio evidente en la política rusa, que tendió a actuar con mayor prudencia en asuntos internacionales. Por fin, tras una serie de difíciles negociaciones, el 27 de julio de 1953 se firmó el armisticio en la llamada Pagoda de la Paz, en la localidad de Panmunjom, quedando el paralelo 38 como línea de separación entre las dos Coreas, es decir, la misma situación territorial que existía antes de la guerra.

El fin de la Guerra de Corea no trajo mejoría en las relaciones entre los dos bloques, e incluso el armisticio se había retrasado debido en gran parte a que ninguno de ellos estaba dispuesto a ceder, no sólo por razones propias de la rivalidad entre los bloques occidental y oriental, sino también en virtud de las presiones y problemas que cada superpotencia tenía en su ámbito interno. En la Unión Soviética había un gran descontento social debido a que los JORDANIA últimos años anteriores a la muerte de Stalin habían sido especialmente duros para el pueblo, sometido a mayores sacrificios a fin de acelerar el desarrollo económico y la militarización, mientras se recrudecía el régimen de terror contra toda persona que se opusiera al stalinismo o fuera sospechoso de estar bajo influencia ideológica del bloque occidental.

En Estados Unidos, la opinión pública desaprobaba el hecho de que su país se hubiera enfrentado a una guerra inútil como la de Corea, puesto que no había resultado en una victoria militar y, en cambio, había ocasionado una gran pérdida de vidas humanas y provocado una nueva recesión económica. Además, la tensa situación propia de la Guerra Fría había revivido entre el pueblo estadounidense un sentimiento nacionalista, expresado en un marcado anticomunismo que tomó tintes represivos en contra de quienes simpatizaran con la ideología socialista o frieran sospechosos.

USA y Corea

EEUU está listo para dialogar con Corea del Norte

01:14 PM Washington. - Estados Unidos está listo para conversar con Corea del Norte bajo circunstancias adecuadas, pero quiere que ese país rechace "sus formas provocativas" y abrace un camino a la "desnuclearización" de la península coreana, dijo el jueves el máximo diplomático estadounidense para Asia oriental.

"Estados Unidos y Corea del Sur siempre han mantenido que estamos preparados bajo las circunstancias adecuadas a sentarnos a dialogar con Corea del Norte", dijo el subsecretario de Estado estadounidense Kurt Campbell a periodistas antes de un viaje de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, a Corea del Sur la semana próxima, indicó Reuters.

"Pero como el presidente (surcoreano) Lee Myung-bak ha dicho en varias ocasiones, no queremos hablar por el bien de las conversaciones. Debe haber una clara determinación de que Corea del Norte rechaza sus formas provocativas y abraza un camino hacia la desnuclearización de la península coreana", agregó.

Estados Unidos y Corea del Sur tienen previsto aprobar pronto una serie de ejercicios militares conjuntos que buscan disuadir a Corea del Norte de cualquier ataque futuro tras el hundimiento de un buque de guerra surcoreano, dijo el miércoles el Pentágono.

Los ejercicios navales y aéreos en el mar Amarillo y el mar de Japón, que probablemente finalizarán durante las conversaciones de alto nivel la semana próxima en Seúl, van más allá de los previamente anunciados tras el ataque que en marzo causó la muerte de 46 marinos.

Corea del Norte ha negado cualquier responsabilidad por el incidente, pero es culpado ampliamente del hundimiento del buque de guerra, que exacerbó las tensiones ya elevadas por las ambiciones nucleares de Pyongyang.

Nicaragua y el sandinismo

Jueves 15 de julio de 2010
Nicaragua a 31 años de la victoria sandinista de 1979: “Los intereses populares en el centro de las prioridades nacionales”
Sergio Ferrari (E-CHANGER)

Un amplio proyecto social. La promoción de la producción campesina y de las mujeres cabeza de familia. Política internacional solidaria: pro-ALBA, contra el Golpe en Honduras. El sandinismo y sus propias limitaciones.

El 19 de julio en Nicaragua se celebrará el 31er aniversario de la victoria popular del 1979. Entre ese momento histórico y el presente se sucedieron 11 años de Revolución Popular Sandinista (1979-1990); 17 años de “democracias” neoliberales (1990-2007) y tres y medio del retorno del FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional) al Gobierno con Daniel Ortega a la cabeza. Diversas voces dentro y fuera presentan al país centroamericano a través de caricaturas catastróficas. Algunas, incluso, hablan de *dictadura familiar* parangonando la gestión actual con la dictadura somocista que durante casi medio siglo se impuso con mano de hierro antes de la insurrección del 79.

¿Cuál es la realidad actual que vive ese país centroamericano? ¿Cuáles son las fortalezas y las debilidades del sandinismo en su segunda etapa?


Entrevista con Gerald Fioretta, sociólogo suizo que acaba de visitar Nicaragua, país donde vivió durante varios años en la década de los ochenta trabajando en tanto cooperante internacionalista en la región rural de Matagalpa.

P: Acaba de regresar de un viaje a Nicaragua en el que pudo mirar de primera mano la realidad cotidiana. ¿Cuál es su impresión sobre ese país centroamericano en relación con la versión que dan ciertos de comunicación en el exterior?

R: Los medios no hablan prácticamente más sobre Nicaragua desde hace mucho tiempo. En todo caso en Europa. Y cuando lo hacen, se alinean detrás de los cables producidos por las grandes transnacionales de la información como AP (Estados Unidos), AFP (Francia) o EFE (España) que denuncian al Presidente Ortega (Daniel) y su “dictadura familiar”.

Un contraste enorme entre las críticas europeas o estadounidenses sobre las “desviaciones” del Gobierno Ortega y la sensibilidad atenta de una gran parte de hombres y mujeres nicaragüenses con respecto a su Gobierno. Me pregunto, siempre en base a la interpretación de las grandes agencias internacionales: ¿dónde se pueden ver los afiches gigantes del “dictador Ortega” pisoteando a los líderes de la oposición, sean estos Arnoldo Alemán o Eduardo Montealegre? Nada de esto es visible ni existente cuando uno llega a Nicaragua. Y se comprueba que esa imagen de “Ortega dictador” no es más que el producto de una gran campaña de desinformación mediática, interna e internacional.

P: No son pocas las Organizaciones No-Gubernamentales (ONG) tanto internacionales como locales que critican también muy radicalmente al actual Gobierno Sandinista. Es decir no se trata sólo de medios de información...

R: La pregunta sería: ¿por qué tal manipulación? ¿Qué buscan los organismos oficiales de cooperación de los países europeos, muchas de las ONG internacionales e incluso ciertas pequeñas ONG, que en otro momento, fueron activamente solidarias con el sandinismo?

¿Por qué coinciden con las campañas de oposición de la derecha?

¿Por qué están sólo a la escucha de sus “contrapartes”, en general un estrecho sector social de cuadros y empleados de ONG internacionales y nacionales residentes en Nicaragua?

La controversia nació en torno a la victoria del FSLN en las elecciones del 2008.

Ciertos analistas hablan de *fábula* en relación al pretendido fraude electoral. Mala perdedora en las elecciones municipales del 2008, una parte de la oposición, detrás de Eduardo Montealegre y del Movimiento de Renovación Sandinista (sector disidente del FSLN), logró propagar su propia versión sobre el “fraude electoral” cometido supuestamente en 30 de las 153 municipalidades, incluida la capital Managua. Sin embargo, nunca aportó pruebas o documentación sólida de este eventual fraude delante las autoridades competentes, en las cuales están representados todos los partidos que participan en las elecciones.

P: ¿Cuál es su visión sobre lo que pasa en el terreno concreto, en la vida cotidiana de los sectores más amplios de la población?

R: Durante mi viaje, encontré una realidad diferente a la que transmiten las grandes agencias de información o una gran parte de las ONG presentes en Nicaragua.
Existe una gran lista de programas sociales en ejecución: “Hambre Cero”
; “Usura Cero”, “Bonos Productivos”, que buscan concretamente beneficiar a las familias campesinas pobres, incluso priorizando a las mujeres cabeza de familia. Se realizan también grandes esfuerzos para rehabilitar caminos y rutas rurales. En esas mismas zonas, se impulsan pequeños proyectos de energía limpia o de distribución de agua potable. Se promueve también la rehabilitación de calles en los barrios marginados de las ciudades. Se han instalado un millar de puestos “ENABAS” (centros de distribución de alimentos) para la venta de productos básicos a precios subsidiados

Hay un esfuerzo gubernamental estratégico a favor de los pequeños y medianos campesinos con la idea de aumentar la agricultura familiar y huertos.

Y también para promover cooperativas, que son actoras claves de la agricultura de exportación sustentable, fundamentalmente de café y carne.

De esta manera y a pesar de la crisis mundial que golpea muy rudamente a los países centroamericanos vecinos, Nicaragua ha visto aumentar significativamente su producción de alimentos de base en este primer semestre del 2010.
Y el país está a punto de ser auto-suficiente en la producción de muchos de esos productos.

Sin olvidar en esta radiografía rápida la nueva situación energética que favorece al país, luego de años de una verdadera penuria de electricidad.

P: Uno de los pilares distintivos de la revolución sandinista en los años ochenta fue la activa participación popular... ¿Qué se observa hoy en la esfera de la movilización y participación ciudadana?

R: Siento que hay una renovación de la participación popular, acentuada por la dinámica de la juventud.

Numerosos sandinistas, que se habían retirado de la vida política activa luego de la derrota electoral del FSLN en las elecciones de 1990 y que se mantuvieron alejados en los 17 años anteriores de gobiernos de neto corte neo-liberal, hoy comienzan a movilizarse de nuevo.

Por otra parte, los jóvenes que hoy tienen entre 18 y 25 años y que no habían vivido ni la lucha anti-somocista ni la revolución sandinista y que sólo conocieron el neoliberalismo depredador que empobreció a sus familias, comienzan a movilizarse. Pude observarlo claramente en el departamento rural de Matagalpa: desde el regreso del Gobierno Sandinista en el 2007, esos jóvenes son testigos de cambios sustanciales para ellos mismos, especialmente en el plano de la educación, que volvió a ser pública y gratuita a partir de la vuelta del FSLN en el 2007.

Las becas de estudio y las carreras técnicas volvieron a ser accesibles, incluso en algunos centros poblacionales de regiones rurales. Los jóvenes ven ampliarse sus horizontes; sus necesidades de formación son tenidas en cuenta; sus aspiraciones de participación se ven facilitadas. El cambio es rápido y una gran parte de la juventud respeta a este Gobierno que está cercano a sus necesidades y que facilita la innovación tecnológica. Se puede acceder de forma corriente y fácil a Internet en bibliotecas rurales de zonas alejadas e incluso en las municipalidades.

No es inusual, por tanto, que los jóvenes participan en los CPC (Consejos de Poder Ciudadano) que existen en cada barrio y cada poblado, para servir a la comunidad o para exigir a las autoridades locales el respeto y la aplicación de los planes de inversión comunal.

Cuando veo todo esto me pregunto por qué la campaña mediática de denigración del actual Gobierno golpea tan fuerte en el exterior, por ejemplo aquí en Europa. Para los medios de información que todo lo simplifican y lo denigran, los CPC son sólo “estructuras clientelistas” en manos de los sandinistas más ortodoxos para distribuir cartas de recomendación indispensables para acceder a un puesto de trabajo, a una vivienda o a una beca de estudio.

De tanto repetirse, estos argumentos son aceptados como verdad especialmente en Europa.

Es evidente que existen excesos, como han existido y existes en otros países mucho más ricos que Nicaragua. Nadie dice que todo el perfecto. Pero los CPC intentan revitalizar la organización popular. En tanto estructuras de poder ciudadano y de participación popular.

P: ¿Existe el riesgo que esos instrumentos fortalezcan un funcionamiento de tipo dictatorial tal como lo señalan voces críticas externas e internas?

R: Cuando ciertos dirigentes de la oposición o de la sociedad civil, muchas veces ex-sandinistas, comparan a Ortega con Somoza, me parece alucinar. La decencia mínima impide una comparación de esta naturaleza. Sobre todo si se conoce lo que fue el somocismo, implantado por los Estados Unidos de América, basado en una Guardia Nacional (ejército) terrorífico que asesinaba sin distinción, detenía indiscriminadamente a centenas de presos políticos, torturaba y violaba a miles de nicaragüenses.

La Revista “Envío” que pertenece a los jesuitas progresistas, próxima del opositor Movimiento de Renovación Sandinista – nacido de una división del FSLN- comienza finalmente a suavizar su tono, dándose cuenta que no es para nada creíble calificar a un Gobierno como el actual de dictadura sin que se den ninguna de las características básicas de una dictadura, particularmente en lo referente a la violación masiva de los derechos humanos.

No hay presos políticos, no se percibe una militarización de la sociedad, no existe censura a los medios de comunicación, muchos de los cuales son acérrimos opositores y critican cada día a Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo... ¿Cómo hablar de dictadura, entonces?

Recorrí la mitad del país, desde la zona pacífica a la región central montañosa...y nunca en mi reciente estadía fui objeto de un control personal, o de un tranque militar. Libertad de circulación y tranquilidad que todo viajero puede observar.
Lo que cualquier observador puede percibir es, de una parte, una campaña mediática intensa contra el sandinismo; y de otra parte, una dinámica social interna en pleno movimiento y portadora de esperanza.

P: ¿Cómo evalúa la política internacional del sandinismo?

R: Ha ido recuperando la dignidad y la soberanía de Nicaragua desde 2007 en adelante. Daniel Ortega se ha convertido en el dirigente centroamericano más convencido de los ideales de integración latinoamericana y subregional. La adhesión de Nicaragua al ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas) le ha dado un nuevo sentido/objetivo a la política exterior y como decía antes, ha permitido resolver la grave crisis energética del país gracias al acuerdo sobre el petróleo solidario firmado con Venezuela. En contraparte, Venezuela es hoy el segundo país más importante a donde van las exportaciones de productos nicas luego de los Estados Unidos.

Un elemento importante: Brasil y Nicaragua fueron los actores principales de la unidad latinoamericana todo a lo largo de la crisis hondureña que siguió al Golpe de Estado del 28 de junio del 2009.

Pragmáticos y solidarios, Lula y Ortega sostuvieron al presidente destituido Manuel “Mel” Zelaya y al Frente de Resistencia contra el golpe. También fueron ellos los que impulsaron una estrategia continental unitaria para deslegitimar la elección de Porfirio Lobo, primer presidente pos-golpe. Impusieron negociaciones en torno al retorno de Zelaya y al fin de la represión. En breve, está política pragmática y solidaria prosperó y a partir de ahora un nuevo Golpe de Estado en América Latina es inimaginable.

P: ¿Cuáles son los principales problemas, o lo más visibles, que surgen de la observación de la realidad nicaragüense?

R: Es cierto que al país respeta y cumple, año tras años, con los acuerdos impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI), para gran tranquilidad de la oligarquía tradicional y de la nueva burguesía sandinista. Eso tiene sus consecuencias… Pero es obvio que sin mayoría social y política (en el parlamento, por ejemplo) que le aseguren al Gobierno una legitimidad a la vez política y popular (y pienso que allí está el gran desafío de las próximas elecciones presidenciales de fin del 2011), es casi imposible impulsar grandes reformas estructurales que podrían cambiar el sistema.


Pienso que la principal debilidad hoy es superar un déficit ideológico importante, después de tantos años de neoliberalismo.

No es tanto un límite propio del Gobierno, pero sobre todo del FSLN y del sandinismo en general. No es del día a la noche que se puede reconstruir la actividad y la visión colectivas para promover campañas de ideas, para impulsar debates de fondo que permitan la sensibilización de la gente sobre los temas esenciales de la sociedad.

El Gobierno Sandinista tiene sus contradicciones, es cierto. Pero ha puesto los intereses del pueblo en el centro de sus prioridades y trabaja fuerte para concretizar un proyecto social por el cual han sufrido y dado su vida, incluso, miles de mujeres y hombres nicaragüenses, en la guerra de liberación y luego, durante la guerra de los ochenta.

Chavez y la Iglesia

Jueves 15 de julio de 2010
Venezuela: El presidente Hugo Chávez impugna privilegios de la Iglesia Católica
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El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pidió el pasado miércoles al canciller Nicolás Maduro crear un equjavascript:void(0)ipo que revise el vigente convenio entre el Estado venezolano y el Vaticano, para despojar a la Iglesia Católica de privilegios que contradicen con la Constitución, escribe el diario Universal.

Chávez se refirió al convenio que el presidente venezolano Rómulo Betancourt firmó con Vaticano en 1965 y el cual coloca a la Iglesia Católica en una posición privilegiada ante las demás confesiones religiosas. "Resulta que esto es un estado seglar y resulta que esto sí viola la Constitución", declaró el presidente.

Dicho acuerdo permite a la Iglesia Católica quedarse con una parte de los ingresos por la exportación del petróleo desde Venezuela y financiar con este dinero diversos programas sociales y educacionales.

Chávez respondió con dureza a las críticas por parte del clero al sugerir "que se quiten las sotanas detrás de la cual se esconden para tratar de manipular vilmente a un pueblo que ya no les cree para nada y salgan a la batalla". Tachó de "troglodita" al arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Liberato Urosa Savino, ya afirmó que es "100 veces peor" que su antecesor.

Guerra de Irán y el video de Fidel 2010

militares para atacar desde Azerbaiján
La guerra de EE.UU. contra Irán ya ha comenzado


Scott Ritter
Al–Jazeera

Traducido para Rebelión por Germán Leyens


Los estadounidenses, como el resto del mundo, comienzan a despertar a la desagradable realidad de que el presidente George Bush no sólo les mintió sobre las armas de destrucción masiva en Irak (la excusa aparente para la invasión de marzo de 2003 y la ocupación de ese país por fuerzas de EE.UU.), sino también sobre el proceso mismo que condujo a la guerra.

El 16 de octubre de 2002, el presidente Bush dijo al pueblo estadounidense que “no he ordenado el uso de la fuerza. Espero que el uso de la fuerza no resulte necesario”.

Ahora sabemos que esa declaración en sí fue una mentira, que el presidente, a fines de agosto de 2002, había, en realidad, aprobado las órdenes de “ejecutar” autorizando a las fuerzas armadas de EE.UU. a comenzar operaciones militares activas dentro de Irak, y que esas órdenes ya estaban siendo implementadas en septiembre de 2002, cuando la Fuerza Aérea de EE.UU., con el apoyo de la Real Fuerza Aérea británica, comenzó a expandir sus bombardeos de objetivos dentro y fuera de la así llamada zona de no–vuelo en Irak.

Estas operaciones tenían por objetivo debilitar las capacidades de defensa aérea y de comando y control de Irak. También preparaban el camino para la inserción de unidades de Operaciones Especiales de EE.UU. que realizaron operaciones de reconocimiento estratégico, y posteriormente acciones directas contra objetivos específicos dentro de Irak, antes del comienzo de las hostilidades el 19 de marzo de 2003.

El presidente Bush había firmado una conclusión clandestina a fines de la primavera de 2002, que autorizaba a la CIA y a las fuerzas de Operaciones Especiales de EE.UU. a despachar unidades clandestinas al interior de Irak con el propósito de eliminar del poder a Sadam Husein.

El hecho es que la guerra de Irak había comenzado a principios del verano de 2002, si no antes.

La violación del espacio aéreo de una nación soberana es un acto de guerra propiamente tal. Pero la guerra con Irán ha ido mucho más lejos de la fase de la búsqueda de inteligencia. La línea cronológica de los eventos tiene ramificaciones que van más allá de trivialidades históricos o de la investigación política de los eventos del pasado.

Representa un historial de precedentes por parte de la administración Bush que debe ser considerado al considerar los actuales eventos respecto a las relaciones EE.UU.-Irán. Tal como fue el caso con Irak antes de marzo de 2003, la administración Bush habla actualmente de “diplomacia” y de su deseo de resolución “pacífica” del problema iraní.

Pero los hechos hablan de otra agenda, la de la guerra y de la eliminación por la fuerza del régimen teocrático, que actualmente tiene las riendas del poder en Teherán.

Como en el caso de Irak, el presidente ha preparado el camino para el condicionamiento del público estadounidense y de medios más que obsecuentes en su aceptación sin análisis de los méritos de una política de cambio de régimen en Irán, vinculando el régimen de los ulemas con un “eje del mal” (junto con el recién “liberado” Irak y Corea del Norte), y hablando de la necesidad absoluta de extender la “democracia” al pueblo iraní.

La “liberación” y la extensión de la “democracia” se han convertido en dos nombres de código no–demasiado–sutiles, significando militarismo y guerra, dentro de la cábala neoconservadora que formula y ejecuta la política exterior estadounidense en la actualidad.

Sólo por la intensidad de la retórica de “liberación y democracia”, los estadounidenses ya deberían darse por advertidos de que Irán está bien fijo en la mirilla como el próximo objetivo para la política ilegal de cambio de régimen que es implementada por la administración Bush.

Pero los estadounidenses, y por cierto gran parte del resto del mundo, siguen siendo mantenidos en un falso sentido de complacencia por el hecho de que aún no han comenzado las operaciones militares convencionales abiertas entre Estados Unidos e Irán.

Por ello, muchos insisten en la falsa esperanza de que una extensión de la actual locura en Irak pudiera ser postergada o impedida en el caso de Irán. Pero es un sueño demencial.

La realidad es que la guerra de EE.UU. contra Irán ya ha comenzado. Mientras escribimos estas líneas, se realizan vuelos estadounidenses sobre suelo iraní, utilizando aviones teledirigidos y otras posibilidades más avanzadas.

La violación del espacio aéreo de una nación soberana es de por sí un acto de guerra. Pero la guerra contra Irán ha ido mucho más allá de la fase de acumulación de inteligencia.

El presidente Bush ha aprovechado los amplios poderes que le fueron otorgados después del 11 de septiembre de 2001, para lanzar una guerra global contra el terror y para iniciar varias operaciones ofensivas clandestinas dentro de Irán.

Las más visibles de éstas son las acciones respaldadas por la CIA, emprendidas recientemente por los Muyahidín el–Khalq, o MEK, un grupo opositor iraní, que solía ser dirigido por los temidos servicios de inteligencia de Sadam Husein, pero que ahora trabaja exclusivamente para el Directorio de Operaciones de la CIA.

Es una amarga ironía que la CIA esté utilizando a un grupo que sigue clasificado como organización terrorista, un grupo entrenado en el arte del asesinato con explosivos por las mismas unidades de inteligencia del régimen de Sadam Husein, que actualmente matan soldados estadounidenses en Irak, para realizar atentados remotos en Irán del tipo que la administración Bush condena a diario dentro de Irak.

Tal vez el dicho de que “el combatiente por la libertad de uno es el terrorista del otro” ha terminado por ser adoptado por la Casa Blanca, poniendo en evidencia la extrema hipocresía de todas las nociones subyacentes que gobiernan la actual guerra global contra el terror.

Pero la campaña respaldada por la CIA de atentados terroristas de los MEK en Irán no constituye la única acción actual contra Irán.

En el norte, en el vecino Azerbaiján, los militares de EE.UU. preparan una base de operaciones para una masiva presencia militar que precederá una importante campaña terrestre a fin de capturar Teherán.

El interés del secretario de defensa, Donald Rumsfeld, por Azerbaiján podrá haber escapado a la atención de los medios occidentales con anteojeras, pero Rusia y las naciones del Cáucaso comprenden demasiado bien que los naipes ya han sido repartidos respecto al papel de Azerbaiján en la próxima guerra con Irán.

Los lazos étnicos entre los azeríes del norte de Irán y de Azerbaiján fueron explotados durante mucho tiempo por la Unión Soviética durante la Guerra Fría, y este vehículo para la manipulación interna ha sido aprovechado por los agentes paramilitares de la CIA y las unidades de Operaciones Especiales de EE.UU. que se entrenan junto con fuerzas azerbaijanas para formar unidades especiales capaces de operar dentro de Irán con el propósito de obtener inteligencia, realizar acciones directas, y movilizar la oposición local contra los ulemas en Teherán.

Pero es sólo un uso que EE.UU. ha planeado para Azerbaiján. Aviones militares de EE.UU. operando desde bases avanzadas en Azerbaiján, tendrán que volar una distancia mucho más corta al atacar objetivos en y alrededor de Teherán.

En realidad, el poder aéreo de EE.UU., podrá mantener una presencia de casi 24 horas al día sobre el espacio aéreo de Teherán una vez que se inicien las hostilidades militares.

Estados Unidos ya no tendrá que considerar el empleo de planes del tiempo de la Guerra Fría que preveían la movilización contra Teherán desde las ciudades del Golfo Pérsico de Chah Bahar y Bandar Abbas. Unidades del Cuerpo de Marines de EE.UU. podrán tomar esas localidades para proteger el vital Estrecho de Hormuz, pero se ha eliminado la necesidad de avanzar por el interior.

Ahora existe una ruta mucho más corta a Teherán – la carretera costera que va a lo largo del Mar Caspio de Azerbaiján a Teherán.

Los planificadores militares de EE.UU. ya han iniciado juegos de guerra que prevén el despliegue de fuerzas multidivisionales a Azerbaiján.

La planificación logística está adelantada respecto al establecimiento de bases de poder aéreo y terrestre de EE.UU. en Azerbaiján.

En vista de que el grueso del apoyo logístico y de la capacidad de comando y control necesarios para realizar una guerra contra Irán ya ha sido desplegado en la región gracias a la masiva presencia de EE.UU. en Irak, el tiempo de preparación para una guerra contra Irán será considerablemente reducido en comparación con los programas acelerados que se vieron respecto a Irak en 2002–2003.

EE.UU. y las naciones occidentales continúan obsesionados por la actual tragedia y desastre que es Irak. Por fin comienza a verse un debate muy necesario en Estados Unidos y otros sitios sobre los razonamientos para la guerra contra Irak y la fracasada ocupación de posguerra en Irak.

Normalmente, esto representaría un cambio positivo. Pero, si todos están ocupados mirando hacia el pasado, muchos no ven el crimen que está a punto de ser repetido por la administración Bush en Irán – una guerra ilegal de agresión, basada en premisas falsas, realizada con poca consideración por el pueblo de Irán o el de Estados Unidos.

La mayoría de los estadounidenses, junto con la parte dominante de los medios de EE.UU., están enceguecidos ante los obvios signos de guerra, esperando, en su lugar, algún tipo de declaración formal de hostilidades, un momento hecho–para–la–tele, como el del 19 de marzo de 2003.

Ahora sabemos que la guerra había comenzado mucho antes. Del mismo modo, la historia mostrará que la guerra dirigida por EE.UU. contra Irán no habrá comenzando una vez que se presente una declaración formal semejante por parte de la administración Bush, sino que ya había sido preparada desde junio de 2005, cuando la CIA inició su programa de atentados terroristas de los MEK en Irán.

–––––––––––

Scott Ritter es el jefe de inspectores de armas de la ONU en Irak, 1991–1998, y autor de “Iraq Confidential: The Untold Story of America's Intelligence Conspiracy,” que será publicado por I B Tauris en octubre de 2005.

Oposición al negociado de la UBA

Crisis en el Buenos Aires: echaron a la rectora y ella irá a la Justicia
15/07/10 El Consejo de la UBA la desplazó ayer. Los alumnos dicen que resistirán la medida.

PorDiego Geddes



LA VOTACION. LOS INTEGRANTES DEL CONSEJO SUPERIOR, EN LA VOTACION.

MALA NOTICIA. EL MOMENTO EN QUE GONZALEZ GASS SUPO QUE LA ECHABAN.



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Condenas, pocos apoyos y una abstención

¿Es peor el remedio?

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Colegio Buenos Aires, rectora, González Gass Los que mañana tienen evaluación, acuerdensé...”. Fue el único gesto descontracturado de un día cargado de tensión para Virginia González Gass, desplazada ayer al mediodía como rectora del Colegio Nacional Buenos Aires, pero todavía en funciones como docente de literatura en ese colegio. La ex rectora, que tiene un fuerte apoyo político de toda la comunidad educativa del colegio, denunció que en su destitución había una “una clara intencionalidad política”.

El Consejo Superior de la UBA la desplazó por amplia mayoría (19 votos a favor, 6 en contra y una abstención) y designó en forma transitoria a la vicerrectora del turno noche, Rosa Blanca López de Del Aguila, de 83 años de edad. Los otros dos vicerrectores, Fabián Schipani, del turno mañana, y Andrea López, del turno tarde, presentaron la renuncia, en señal de apoyo a González Gass. Ahora, la rectora interina deberá elevar en un plazo de 45 días la terna de candidatos para cubrir el cargo de rector del establecimiento.

Desde la UBA acusan a la ex rectora de haber abierto tres cursos en el turno noche sin contar antes con la partida presupuestaria necesaria. “Es un pase de factura”, dijo González Gass. “Yo lo veo como una intervención que no corresponde. Es la primera vez en la historia que el colegio es intervenido de esta manera durante el período democrático”, dijo la ex rectora, cuyo cargo expiraba en mayo de 2011. También hay sospechas en la comunidad educativa del colegio de que la destitución tenga que ver con la posible venta del campo de deportes del colegio (12 mil metros cuadrados en Puerto Madero), a la que ella se opuso. Fuentes del rectorado de la UBA dijeron que la ex rectora debe entender que “no es autónoma de la universidad”.

Ahora, González Gass presentará un recurso de amparo ante la resolución de su destitución. “Eso habla muy mal de ella. Va a perder tiempo y le hace daño al colegio. Lo que pasó hoy es una atribución del Consejo Superior”, dijeron allegados a Hallú. Pero para González Gass, “la UBA está avasallando al Nacional Buenos Aires”.

Los alumnos, que tuvieron un fuerte conflicto el año pasado con la rectora (con una toma que duró varios días), denunciaron que la decisión “va en contra de lo que el colegio y la comunidad educativa quiere”, aclaró Mariana Katz, del Centro de Estudiantes. Además anunciaron que formarán un cordón humano frente al rectorado para impedir el acceso de personas ajenas al colegio. Liliana Olazar, en representación de los docentes, dijo: “No vamos a reconocer a otras autoridades más que las actuales”. Para hoy a las 12.30 está anunciado un abrazo simbólico al colegio, con alumnos, docentes, graduados y padres. Y González Gass dará su clase de literatura.

viernes, 2 de julio de 2010

Masonería

Los masones piden un espacio común




Reunir y poner de acuerdo a cuatro Grandes Maestros de la Masonería española es, a fecha de hoy, una heroicidad. Es triste eso. La Orden masónica, que tiene en los más importantes países civilizados un viejo y sólido prestigio como referente ético de la sociedad, sufre en España un desbarajuste del que sólo en los últimos años, en los muy últimos, empieza a salir. Creo que eso es una buena noticia para todos. Insisto: para todos.

A poco que uno se fije, la obsesión patológica contra la Masonería es lo único que le salió bien al dictador Franco. En términos históricos, fracasó en todo lo demás. Hoy es algo absolutamente corriente ser demócrata, ateo, protestante, gay, nacionalista o pacifista. Comunistas quedan más bien pocos, pero eso se debe a sus propios problemas y no a la persecución que contra ellos montó el caudillo. Sólo el que alguien sea masón, sólo eso, sigue siendo algo que la mayoría de la gente ve aún con prevención y desconfianza. Que era lo que quería Franco, aquel trepa que intentó iniciarse en la Masonería por dos veces (en Larache y en Madrid), que fracasó en ambos intentos y que, por ese motivo, crió en su agrio corazón un odio y un rencor mayores que los que aquel mediocre llegó a sentir por ninguna otra cosa en toda su vida. Mandó matar a 16.000 ciudadanos por el delito de ser masones. Exilió, encarceló, dejó sin trabajo o persiguió de cien maneras a otros 80.000. Y cuando terminó la guerra civil, no había en nuestro país más allá de 4.500 masones. De los que muchos, encima, lograron escapar. Ahí están los archivos de Salamanca para quien desconfíe de estas cifras.

Los masones españoles son pocos aún, aunque su número está creciendo rápidamente, pero esto es lo peor: están increíblemente divididos. Hay Obediencias (así se llama a la agrupación de varias Logias) que no llegan al centenar de afiliados. Muchas de ellas no reconocen a otras, o no tienen relación de amistad con ellas. ¿La culpa la sigue teniendo Franco? En parte sí, pero yo creo que, treinta y cinco años después de la muerte de aquel señor, los masones deberían mirarse a sí mismos antes que al pasado para buscar a los responsables de sus problemas. En un medio hostil, que fue el que dejó la dictadura, lo peor que uno puede hacer es caer en los personalismos, las rencillas, la vanidad, el afán de protagonismo, las querellas absurdas y el rencor individual.

Por eso me parece una heroicidad, pero sobre todo una espléndida noticia, que cuatro Grandes Maestres de la Masonería liberal y adogmática española (esto es, que reconocen a las mujeres masonas como hermanas y que no tienen la obligación de creer en ningún dios) se hayan puesto de acuerdo y hayan presentado hace unos pocos días, en el Ateneo de Madrid y albergados por la agrupación ateneísta Ágora, un texto común en el que se dicen muchas cosas muy importantes para todos. Repito: para todos los ciudadanos.

Nombres: Jordi Farrerons, Gran Maestre de la Gran Logia Simbólica Española (GLSE); Ana María Lorente, Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de España (GLFE); Paloma Martínez Sierra, presidenta de la Federación Española del Derecho Humano (DH) y Aimé Battaglia, que no es Gran Maestro sino Consejero del Gran Oriente de Francia (GOdF). Como anfitriona, Carmen Serrano, presidenta de Ágora, foro para el diálogo en el Ateneo madrileño.

Bien, ¿qué dijeron? En pocas palabras: la Masonería reivindica el principio constitucional de aconfesionalidad del Estado. Vaya cosa, dirán ustedes: eso ya lo pone la Constitución, ¿por qué salen ahora los masones a reivindicar algo que ya está en la ley de leyes?

Pues porque una cosa es lo que dice la Constitución y muy otra lo que pasa en realidad. La Masonería liberal piensa que sigue existiendo no sólo una preeminencia evidente de la Iglesia católica en la vida institucional española, sino que otras confesiones religiosas (qué gaitas otras confesiones, seamos claros: el Islam) están avanzando para imponer al común de los ciudadanos, a todos los ciudadanos, normas de comportamiento, usos, costumbres y prerrogativas que son frontalmente incompatibles no ya con lo que dice la Constitución, sino con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Nuestro Estado es, por definición constitucional, laico. Esto quiere decir que respeta todas las confesiones religiosas, pero que no ampara, protege, impulsa ni cuida amorosamente a ninguna de ellas. ¿Por qué? Por algo tan evidente que da vergüenza decirlo: porque la religión es, por definición, un acto privado, un sentimiento personal e íntimo que debe ser respetado, cómo no, pero en ningún caso impulsado por un Estado laico. Los franceses –esto lo recordó Aimé Battaglia, del GOdF– tienen, desde hace ciento cinco años, una ley de separación entre la Iglesia y el Estado que nosotros no tenemos. Hace un siglo que se acabaron estos problemas para nuestros vecinos del norte. Aquí, hoy, la Iglesia sigue indignándose porque se pretenda eliminar los símbolos religiosos privados –todos, pero sobre todo los suyos– de los edificios públicos, y muy singularmente de los centros educativos, que es donde pretenden mantener como sea su cantera. Y no es más que un ejemplo entre cientos: ahí están la catequesis en la enseñanza que todos pagamos, las subvenciones más o menos encubiertas que el Estado sigue pasando al clero, la reverencia temerosa de las autoridades civiles para con los jerarcas eclesiásticos, la confusión inconcebible entre religión y derechos humanos que se está cometiendo con el asunto del burka, del niqab y del hiyab.

Es lo que Jordi Farrerons (GLSE) llamaba la “pervivencia de una confesionalidad sociológica del Estado” 32 años después de que se promulgase la Constitución. Yo creo que tiene toda la razón. Y estoy de acuerdo con la idea de los Grandes Maestros masones: ¿por qué hay que incluir en nuestra declaración de la renta una casilla desde la que es posible financiar a la Iglesia católica? ¿En nombre de qué? ¿Quieren los católicos dar dinero a sus curas? Perfecto, que lo hagan. España está llena de iglesias, y las iglesias llenas de cepillos petitorios. Todo el mundo que pide o que necesita dinero (asociaciones de todo género, ONG, iniciativas ciudadanas) hace público un número de cuenta corriente en el que cada cual puede hacer, si así lo considera oportuno, el correspondiente ingreso. Pero ¿en la declaración del IRPF? ¿Por qué? O, nunca mejor dicho, ¿a santo de qué?

El Gobierno parece estar pensando no en solucionar el problema (como hicieron en Francia hace un siglo) sino en multiplicarlo: la idea es, según algunos, tratar a todas las confesiones por igual, sí, pero no según el concepto de igualdad laico… sino tratarlas igual que se trata a la confesión católica. Imagínense la locura de encontrarse, en el impreso del IRPF, ciento ochenta casillas para que cada cual escoja su religión o secta preferida; un plan de estudios en el que se ofrezcan al aterrorizado niño clases de islam, judaísmo, anabaptismo, adventismo, todas las ramas del budismo y, no faltaba más, cienciología; las paredes de las aulas hechas un bazar con cruces de cuarenta clases, estrellas, lunas, soles y yo qué sé qué más. Y todo a cargo, claro, de los Presupuestos Generales del Estado. Pobre ministro Gabilondo.

Creo que la solución más sensata y más constitucional es la que proponían los masones en el Ateneo: quien quiera religión, que se la pague y que la disfrute con salud. Que mande a sus hijos a la parroquia, a la madrasa, a la sinagoga o a la estación espacial internacional si eso es lo que se le antoja, pero, eso sí, fuera del horario lectivo, sin dinero público de por medio y con la garantía de que, en la escuela, a la criatura se le va a enseñar lo que debe aprender todo el mundo, que son materias científicas, humanidades, oficios y educación constitucional y democrática. Sí, he dicho bien: educación para la ciudadanía, para la convivencia en paz, libertad, tolerancia y respeto. Que es lo que propugna la Constitución.

¿Cómo se llama eso? Laicismo. Así de claro. No laicidad, que es un término que no existe, un galicismo que nace de laicité. Que se traduce correctamente, en español, por laicismo.

Alguno dirá: ya están los masones, esos comecuras, prendiendo la antorcha para quemar iglesias. Bien, es inevitable. De sobras sé que es por completo imposible convencer de nada a los fanáticos ni a quienes se creen en posesión de la verdad, sea revelada (es lo más frecuente, así no hay que pensar) o sea fruto del propio mecanismo mental, que para el caso es lo mismo. Porque es mentira que los masones sean anticlericales. O antirreligiosos. Entre ellos hay numerosísimos cristianos, y también musulmanes, budistas, agnósticos y ateos. Pero cualquier persona medianamente informada sabe que en las logias masónicas no se habla jamás de religión: cada cual puede creer en lo que quiera y nadie le pregunta nada a nadie. Lo que sí defienden, como acabamos de ver, es la libertad, la democracia, la tolerancia y el respeto a los demás. A todos los demás. Lo que defienden es un espacio común de convivencia, laico y constitucional, en el que quepamos todos los ciudadanos.

Y el que quiera rezar, pues que rece en su casa o en su templo, que para eso están la libertad individual y los templos.

Por cierto: ¿alguien se imagina una discusión como esta en Alemania, en Francia, en Suiza, en Suecia o en el Reino Unido? Resulta difícil, ¿verdad?

Lo decía Bertolt Brecht: malos tiempos aquellos en los que es necesario defender lo evidente.